En algunas comunidades autónomas de España se ha apostado muy fuerte por la implantación de las nuevas tecnologías en la Administración de Justicia, lo que ha empezado a dar sus frutos, suponiendo una agilización en los trámites procesales y en un importante ahorro de costes. Un ejemplo son las notificaciones por vía electrónica.

En Canarias se ha apostado por desarrollar la segunda generación de un programa propio conocido como Atlantes II, que ha generado mucha polémica por sus deficiencias y por la problematica diaria en su utilización. Llega el momento de hacerse la pregunta de si no convendría más aprovechar el conjunto de herramientas utilizadas en estas comunidades autónomas que nos llevan la delantera en este campo, sirviéndonos de su experiencia y de su inversión en tiempo y dinero, renunciando a desarrollar desde cero una nueva herramienta que esté destinada a hacer exactamente lo mismo que las otras.

Sin duda esta estrategia supondría un alivio al presupuesto destinado por el Gobierno de Canarias a Justicia, y desde luego, un importante salto hacia adelante en la carrera tecnológica hacia el expediente digital y la desaparición del papel en nuestros juzgados. ¿Serán tan “valientes” nuestros políticos de dar ese salto?

A continuación el vídeo resumen de las recientes II Jornadas del Foro de Buenas Prácticas sobre Justicia y Tecnología, celebradas en enero de 2011, en el que nos podemos hacer una idea del retraso que llevamos en Canarias en la implantación de las nuevas tecnologías en la Justicia.