En breve viviremos una revolución en la Red: La liberalización de los dominios.

Desde el primer semestre del año 2009, las extensiones a las que estamos acostumbrados (.com, .es, .net, .org, etc), convivirán con miles de nuevas terminaciones.

La ICANN (Corporación para la Asignación de Nombres y Números en Internet) aprobó por unanimidad, en junio de 2008, la creación de dominios liberalizados.
Cada vez más el mundo de Internet se estaba viendo limitado por las terminaciones tradicionales, pues en los últimos años se ha producido una escasez de las denominaciones que ha provocado problemas, sobre todo a las empresas, que han visto como otros han usado su marca en otros países.
Sin embargo, la universalización de Internet, así como la actual tasa de crecimiento a empujado a tomar esta decisión que supondrá una auténtica revolución, puesto que se podrá registrar cualquier terminación que se desee como extensión de dominio, permitiendo así utilizar las propias marcas de las empresas como extensión para el nombre de dominio, de una forma parecida al nombre y los apellidos de los humanos.
Para la ICANN, que es un organismo privado sin ánimo de lucro, que tiene un contrato con el Gobierno de los Estados Unidos para gestionar el sistema de nombres de dominio y direcciones IP, supondrá una inversión de 20 millones de dólares. Según la estimación de su propio presidente, Paul Twomey, puede establecerse que la ICANN tendrá que invertir alrededor de 100.000 dólares (aprox. 63.500 €) por cada nueva extensión.